Popularmente al Hospital del Rosario se le ha denominado “Hospitalillo” y también a veces, Hospital de los Cartujos. Fue construido por Mencía de Velasco, quien en su testamento de 9 de febrero de 1517 dejaba todos sus bienes para construir un convento de Clarisas en Briviesca y acabado “se haga junto a él un Hospital para los pobres naturales de la villa”. La construcción del Rosario fue lenta, problemática y muy distinta a la idea y trazados previstos por doña Mencía, de tal manera que hasta 1603 no se dio por terminado el edificio que, ante todo resulta de una gran sobriedad. Se trata de un edificio cuadrado en dos plantas muy parecidas; los vanos están enmarcados por un breve resalte, dando la puerta principal (enmarcada por un enorme escudo de los Velasco) a un zaguán que comunica con el patio. Las dos plantas se apoyan en pilares cuadrados unidos por nueve arcos de medio punto a cada lado, siendo todos iguales pero diferentes a los de Santa Clara. En la planta superior los ventanales quedaron reducidos, aproximadamente, a la mitad de los de abajo; éste último detalle parece que resultó un acierto al reducir la humedad y el frío. Ambas plantas van cubiertas de artesonado, luciendo en los puntos más visibles del patio los escudos de los Velasco.
Para 1642 ya estaba concluida la pequeña y coqueta capilla hospitalaria; el actual retablillo dorado lleva fecha de 1612. Bordeando la hornacina existen 25 rectángulos policromados. Son de cobre (faltan dos) miniados, que representan los misterios del Rosario. También el frente del Sagrario es meritorio; se adorna con varios escudos de los Velasco.
Aunque doña Mencía murió sin ver concluido el monasterio, en cuanto al hospital no pudo ni verlo iniciado. Los apuros económicos de los Condestables, así como las altísimas inversiones que exigieron tanto el monasterio como su retablo y dotación para las monjas, explican el que entre ambos interesados se apropiaran durante muchos años de las rentas dejadas al hospital. Este no comenzaría a funcionar como tal hasta casi un siglo después del primer testamento de su fundadora. En un principio el Hospital sólo acogió a pobres vecinos de Briviesca, posteriormente parece que también lo hizo con forasteros. A comienzos del siglo XX se decía que tenía “carácter popular y gratuito” cuyo principal objetivo era “atender al sostenimiento y curación de los pobres enfermos”. En 1908 fueron enajenados sus bienes por el Estado en virtud de las leyes desamortizadoras, y en la actualidad el Ayuntamiento lo destina a actividades sociales y culturales.
Situación
Junto al Conjunto Monumental de Santa Clara.